2 nov 2018

Ciudades de Varisia: Magnimar

Magnimar

Ciudad de monumentos



En el extremo occidental de la tierra de Varisia, se encuentra un hermoso y salvaje paraje conocido como la Costa Perdida; la extensión pantanosa de las Ciénagas Espesas y el enroscado cauce del río Yondabakari; todos estos lugares confluyen en un final abrupto y espectacular, a la sombra de una impresionante elevación de piedra caliza que sobresale de los acantilados. Aquí se encuentra Magnimar, Ciudad de Monumentos.

Las leyendas varisianas han considerado durante mucho tiempo estas tierras un lugar bendito, de descanso para los mensajeros celestiales, y muchos peregrinos y vagabundos lo visitan a menudo con la esperanza de ser testigos de una aparición que les traiga la buena fortuna o, al menos un presagio prometedor. La enorme meseta de piedra sobre la que se asienta esta bulliciosa ciudad de mercaderes se ve ensombrecida por una visión aún más sobrecogedora: la Arcada de la Ira, una de las antiguas ruinas más prominentes de Thassilon. Conocida también como el Puente del Gigante, esta calzada en ruinas sobresale de la Hendedura del Mar, a casi 400 pies (120 m), con sus pilares en ruinas extendiéndose aún más lejos, mar adentro, dando la sensación inconfundible de una antigua grandeza.


Ya sea por sus leyendas de ángeles descendiendo de los cielos para bendecir al pueblo varisio o bien por su condición privilegiada como puerto seguro, la zona ha cautivado durante mucho tiempo la imaginación de quienes la contemplan. Su posición en la desembocadura del río más caudaloso de Varisia y en el puerto más seguro del suroeste del continente, han asegurado que esta tierra sea la cuna de una magnífica ciudad. Hoy en día, esa ciudad es conocida como Magnimar, la Ciudad de los Monumentos.

Un visitante de Magnimar podría quedar asombrado al saber que la extensa ciudad tiene sólo unas pocas décadas, no más de cien años de antigüedad. Los amplios tejados de pizarra de sus casas y las avenidas de mármol se extienden desde los cimientos de la Arcada de la Ira hasta las orillas occidentales del río Yondabakari. Un acantilado, la Hendedura del Mar, atraviesa el corazón de la ciudad, dividiendo Magnimar en sus dos secciones principales: la Cima, sobre el borde del acantilado, y la Orilla, abajo. Una tercera área, la Sombra, se encuentra bajo la Arcada de la Ira, un lugar donde el sol rara vez llega y donde los fracasos y la corrupción de la ciudad reinan con descaro. Siendo la segunda ciudad más grande de Varisia, Magnimar todavía libra su incruenta guerra de comercio y mentiras con Korvosa, al este. Ambas ciudades compiten por el control de las comunidades circundantes, los recursos naturales y el comercio del sur más cosmopolita.

Más de 16.000 personas tienen su hogar en Magnimar, con la mayoría del populacho consistente en humanos de ascendencia chelia o mestizos de chelios y varisios. Si bien estas personas son étnicamente chelias, son cualquier cosa menos eso, en mente y espíritu; los habitantes de Magnimar prefieren llamarse magnimarianos (o incluso varisios a secas). 

Bandera con el escudo de Magnimar

La ciudad también cuenta con la población semi-estable más grande de varisios en la región, con aproximadamente 2.000 habitantes de esta etnia, significativamente menos en los meses de viaje de primavera y verano. Aparte los nómadas nativos de la región, Magnimar alberga una segunda población transitoria: miles de comerciantes regulares de lugares lejanos del extranjero, particularmente de Absalom, Cheliax y Osirion. Muchos de estos mercaderes y emisarios tienen hogares en donde residen mientras están en la ciudad, moradas que el resto del tiempo permanecen vacías. Como resultado, manzanas de casas enteras (en especial en la Orilla) parecen estar abandonadas durante meses.

Los magnimarianos muestran su afiliación a la Ciudad de los Monumentos a través del simbolismo. Los colores de Magnimar son azul y plata. La ciudad tiene al águila pescadora como mascota, pero también se identifica con ángeles de todo tipo, como se ve en muchas de las tallas de la ciudad. El lema de la ciudad es: ‘Donde la Libertad nunca se pierde’.