2 nov 2018

Etnias del Mar Interior: chelios

Chelios 

El yugo de Asmodeo

Una inquisidora de Asmodeo castiga a un fiel de Iomedae
Durante 1.600 años, Cheliax encarnó la riqueza imperial, el exceso, la cultura y el orgullo. Ahora, el país ha experimentado más de 70 años de diabolismo, crueldad y totalitarismo. Como resultado, los chelios se han convertido en personas estrictas, conocedoras del derecho, y muchos de ellos buscan deformar las leyes retorcidas de su nación a su favor. Esta dinámica compleja ha creado una cultura de vastas injusticias y corrupción depravada, y por ello la reputación de los chelios a menudo les precede.

Los nobles chelios entrenan en diversas disciplinas marciales para defender su apellido 

Apariencia

Los chelios son los descendientes de sus antiguos gobernantes taldanos pero con un toque de la influencia de los asaltantes ulfen (vikingos) del norte, aunque los chelios prefieren trazar su ascendencia desde los antiguos azlanti en lugar de sus rivales taldanos.

Tienen cabello oscuro, castaño oscuro o azul oscuro; suelen llevar peinados elegantes y elaborados, particularmente las mujeres. Tienen los ojos castaños, azules, grises o de un verde claro influencia sin duda de sus antepasados ​​taldanos; eso sí, con la piel mucho más pálida, heredada de los saqueadores ulfen que se asentaron en las costas de Cheliax. Sus rasgos son agudos y distintivos, incluyendo mandíbulas estrechas, narices fuertes y angulosas, pómulos sobresalientes, y cejas finas y arqueadas. Estas características contribuyen a su aura de nobleza y dignidad.

Si un chelio puede permitírselo, no duda en alardear de su gran sentido de la moda y elegancia. Es una cultura que valora la mesura a la hora de mostrar sentimientos, por lo que parecen fríos y distantes. Aunque son inflexibles (al menos en apariencia), tienen cientos de formas de decir las cosas sin dejar de parecer extremadamente corteses.

Las clases menos acomodadas de Cheliax comparten estas actitudes, aunque en menor medida, además de un acusado servilismo, sin duda el gobierno dictatorial de su nación les ha enseñado cuál es su lugar y solo unos pocos valientes lo cuestionan (y nunca abiertamente). 

Una de las cualidades más acusadas de los chelios es su patriotismo y orgullo por los logros de su otrora extenso Imperio. No dejan que nadie ponga en duda su lugar privilegiado en Golarion, por derecho propio, y están firmemente convencidos de que la humanidad, y concretamente Cheliax, debe gobernar todo Absalón, si no el mundo entero.

Los Caballeros Infernales son temidos en todo Golarion

Cuestión de Fe


Durante siglos, los chelios adoraron a Aroden, el dios que una vez entregó a Cheliax su mandato divino. Su muerte los envió a una espiral destructiva y los sumió en una profunda crisis religiosa. Ahora, con el ascenso de la Casa Thrune, los nobles chelios están ansiosos por ganarse el favor de la nobleza dominante, demostrando su lealtad a Asmodeo, Príncipe de los Infiernos. Incluso la gente común paga su precio, al menos públicamente, buscando la aprobación de los señores más pudientes. No obstante, muchos guardan en secreto las tradiciones religiosas de sus dioses ancestrales, en particular el culto a la diosa del Valor, la Heredera Iomedae.

Algunos necios hablan de un posible movimiento que se opone a esta deriva diabolista que ha tomado su nación, sin embargo son pocos los que se atreven a hacer tales afirmaciones, ya que el castigo puede ser mucho peor que la muerte.

Una espadachina de Korvosa, ciudad que mantiene fuertes lazos con el Imperio

Chelios en Varisia


Muchos de los habitantes de Varisia son de ascendencia chelia, puesto que este Imperio ocupó Varisia durante cientos de años, tiempo bajo el cual trajo diversos avances tecnológicos, científicos y mágicos. Durante esta época, los varisios fueron tratados como ciudadanos de segunda y los shoanti fueron expulsados a los baldíos del norte y otras tierras más peligrosas. Cheliax construyó asentamientos, infraestructuras y exploró gran parte del país.

Con el paso de los años, la presa de acero que ejercía Cheliax sobre Varisia fue aflojando y esta tierra acabó liberándose de su presa. Las ciudades más importantes se independizaron, aunque muchas de las familias nobles mantuvieron su estatus, pese a romper sus lazos con el Imperio. De todas las ciudades, Korvosa es la que más a perpetuado su relación con Cheliax, por lo que muchas de sus costumbres y tradiciones se han mantenido. No obstante, el resto de personas de ascendencia chelia se ha ido mezclando con otras etnias y culturas nativas de Varisia.

Por lo tanto, aunque un shoanti o varisio podría identificar rápidamente a un descendiente de chelios, una persona que haya vivido toda su vida en Cheliax también encontraría notables diferencias con un chelio nacido y criado en varisia, seguramente tratándolo con el desdén tan propio de su cultura.

Interpretando un chelio



Si eres chelio, lo más probable es que:
  • Conozcas muy bien las leyes de tu región de origen, así como sus lagunas y excepciones. 
  • Has sido enseñado desde una edad temprana a leer a fondo todo lo que firmes. 
  • Tienes un sofisticado sentido del estilo y una profunda apreciación de la alta cultura. 
  • Te enorgulleces de la historia de la humanidad a lo largo del Mar Interior y piensas que los humanos son la raza heredera por derecho de Golarion. 
  • Siente fuertes lazos con tu apellido. 
  • Supones que la mayoría de los que no son chelios sienten envidia del poder de Cheliax. 
  • Intentas utilizar a los demás para tu beneficio. 

Otros probablemente pensarán de ti:

  • Medirán sus palabras a tu alrededor, sospechando que usarás lo que digan contra ellos. 
  • Ven tu orgullo como racismo y tu patriotismo como arrogancia. 
  • Esperan que seas un experto en el infierno, los demonios y las leyes de tu tierra. 
  • Sospecharán que sirves a los intereses de la casa Thrune y te deleitas en los lujos y el esclavismo. 
  • Supondrán que adoras a Asmodeus. 
  • Te verán como un político corrupto o un artista mimado y asumen que si no eres rico, estás respaldado por un patrón rico. 
  • Si no tienes dinero pensarán que eres un pobre desdichado que sirve o ha servido a un amo tiránico.