Taldanos
Siglos de Historia a sus espaldas
Hace diez mil años, cuando las estrellas cayeron del cielo y las poderosas naciones de Azlant y Thassilón se hundieron bajo el mar, la humanidad entró en la Era de la Oscuridad. Sin embargo, cuando las esperanzas de supervivencia de la humanidad parecían perdidas, el Imperio de Taldor, un glorioso nuevo reino a orillas del Mar Interior, ascendió de las cenizas. Los azlantes supervivientes que fundaron esta joven nación también dieron a luz un nuevo pueblo: el taldano, herederos de la majestad y nobleza del antiguo imperio.
Durante los siguientes cinco milenios, los taldanos establecieron el rumbo de la historia en la región del Mar Interior. Desde la Ciudad Dorada de Oppara (capital del imperio), los grandes ejércitos de los taldanos exploraron y colonizaron del continente de Avistán, fundando las naciones de Andoran, Cheliax, Galt, Isger, Lastwall, Molthune y Nirmathas; además de cartografiar la salvaje Expansión Mwangi y el Imperio del Dragón, Tian Xia.
Aroden, el Último Azlante y Dios Viviente, caminó entre la gente de Taldor, y los taldanos se extendieron a través de Avistan, muy al norte, hasta la Corona del Mundo y mucho más allá, hasta que el barroco imperio conquistó gran parte de Avistán. La cultura floreció, el gusto refinado de sus gentes era y será; la misma lengua común que se habla hoy día en la región del Mar Interior desciende del Taldano.
A los taldanos les gusta rememorar su historia, regodeándose en los logros del pasado, para no pensar en un presente mucho menos halagüeño y, a todas luces, decadente.
Un imperio en declive
Durante casi 6,000 años, los taldanos han estado orgullosos de ser la vanguardia de la civilización humana, por lo que se consideran personas arrojadas, inteligentes e inquietas. Pero de este pasado glorioso hace ya mucho tiempo y hoy día Taldor no es más que una pequeña fracción de lo que era. Su constante lucha con la nación keleshita de Qadira (árabes del continente del suroeste) provocó que muchas de sus regiones se independizaran. El desgaste del ejército, junto a la corrupción de la nobleza y monarquía, favorecieron que Cheliax le tomase el revelo y muchas naciones actuales miran con desdén al antiguo imperio, considerándolo un viejo león desdentado.
Pese a su aparente declive, Taldor es aún una nación fuerte, pero sus nobles y señores se hayan más preocupados en las rencillas internas, tratando de amasar poder y fortuna a costa de sus vecinos. Casi todo el mundo en Taldor presume de apellido ilustre, aunque muchos de estos autoproclamados caballeros no son mas que hidalgos que se mueven por cortes y ciudades buscando ganarse el favor de señores más acaudalados. Mientas las clases pudientes se rodean de lujo y refinada cultura, el pueblo llano lucha por subsistir, vertiendo sudor y sangre en las frecuentes guerras que tienen lugar dentro del país. Unos pocos taldanos poderosos, conscientes de la situación de su nación, quieren unir al pueblo para volver a tomar un lugar prominente dentro de Golarion, tan solo el tiempo dirá si tienen éxito en su empeño.
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| Nobles para unos, pomposos y estirados para otros, los taldanos cuidan mucho sus modales |
Apariencia
Descendientes de los azlanti y con sangre de sus enemigos keleshitas, la mayoría de los taldanos poseen la piel bronceada y un cabello largo y rizado, generalmente marrón o de tono oscuro. Sus ojos son expresivos, suelen ser oscuros, aunque tampoco es infrecuente encontrar taldanos con ojos claros, algo que consideran muy atractivo.
Aunque cada cultura tiene sus propios estándares de belleza, los taldanos poseen un atractivo natural para la mayoría los humanos, y para algunos semihumanos. A esto contribuye su confianza y actitud galante, que se extiende desde su personalidad a su apariencia física, siendo de complexión robusta, aunque estilizada.
Incluso los miembros de las clases más bajas tienden a usar ropas suntuosas, quizás hasta excesivamente elaboradas. Quienes no tienen dinero recurren a la tela barata y bisutería. Cualquier taldano digno presta mucha atención a los últimos estilos, y aquellos más vanguardistas buscan establecer nuevas tendencias. Entre los varones son muy comunes las barbas bien cuidadas, bigote u otra combinación de vello facial, especialmente los hombres de clase alta, y aristocráticos. Las mujeres taldanas son famosas por vestir magníficas pelucas, muchas de las cuales son reliquias heredadas a través de generaciones.
Los taldanos esperan ser los mejores en lo que hacen, buscando la admiración de los demás y el reconocimiento. Por ello no suelen tomarse muy bien las críticas y se toman muy a pecho las muestras de ingratitud o desprecio.
Aunque esta etnia se ha extendido por todo el Mar Interior a lo largo de los siglos, su apego a la tradición y su historia hacen que taldanos de orígenes muy distintos tengan muchos rasgos en común.
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| Una espadachina rondelera taldorana, con su arma tradicional: la falcata |
La religión en Taldor
Los taldanos no dudarán en señalar que su nación fue fundada por Aroden y que dos de los dioses Ascendidos (Cayden Cailean y Norgorber) fueron mortales procedentes de Taldor. Algunos devotos del último Azlanti todavía permanecen en Taldor, aferrándose a su fe muerta, pero la mayoría han pasado a otros dioses que puedan escuchar sus oraciones.
A muchos les puede extrañar que el culto a Iomedae no esté muy extendido, pero hay que recordar que La Heredera es de ascendencia chelia, algo que los taldanos prefieren olvidar convenientemente.
Abadar y Shelyn son consideradas las deidades más respetables entre los taldanos de clase alta, aunque Calistria y Torag tienen sus seguidores también, particularmente entre devotos de la política despiadada de Taldor y sus militares, respectivamente.
Muchos taldanos de clase baja siguen estos mismos dioses, pero número creciente de jóvenes descontentos se han dirigido a Cayden Cailean, mientras que los interesados en una vida más criminal siguen a Norgorber.
La iglesia de Sarenrae (de origen keleshita) ha tenido una historia peliaguda en Taldor, y el culto a esta diosa incluso fue prohibido hace más de cien años. A pesar de esto, Sarenrae sigue siendo una deidad popular entre los taldanos de todas las clases, aunque pocos apoyan el culto más beligerante, que busca “limpiar” a Taldor con espada y fuego.
Interpretando un taldano
- Eres a menudo temerario en tu intento de mostrar a los demás tus capacidades.
- Si alguien disiente de ti de forma abierta, te lo tomarás como un desafío personal.
- Crees que si eres capaz de convencer a suficientes personas que algo es verdad, efectivamente se vuelve así.
- Eres consciente de la moda y las últimas tendencias, y esperas crear estilos nuevos.
- Se te enseñó desde una edad temprana la gloriosa Historia de Taldor y su papel fundamental en la configuración del mundo.
- Estás orgulloso de la influencia de tu nación sobre el resto de la civilización y sobre todo del hecho de que tu idioma sea la lengua común de la región del Mar Interior.
Probablemente otros pensarán de ti:
- Encuentran tu patriotismo risible, mientras buscan imitar tu estilo y obtener tu aprobación a la vez.
- Ven tu nacionalismo como petulancia y lo consideran anacrónico.
- Piensan que serás un experto en heráldica, historia, nobleza, y política.
- Sospechan que tienes complejos planes políticos o ambición de poder.
- Supondrán que eres pomposo y arrogante, independientemente de si eres abierto o progresista en realidad.
- Te verán como un noble pedante o como un plebeyo amargado, y asumirán que estás más interesado en subir en la escala social que en ayudar a tus amigos.




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